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Incapacidad para mantenerse de pie, depresión.
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Definición: La encefalomielitis infecciosa ovina (EIO) es una enfermedad viral transmitida por garrapata, que afecta principalmente a los ovinos, y se caracteriza por fiebre, ataxia, signos nerviosos y parálisis. Puede haber alta mortalidad de ovejas en algunas regiones de Escocia, norte de Inglaterra, Gales e Irlanda, donde esta enfermedad es enzoótica. Los bovinos pueden contraer la enfermedad y también se han dado casos esporádicos en otras especies animales incluyendo al hombre. La EIO es una del conjunto de enfermedades producidas por virus neurotrópicos trans-mitidos por garrapatas, que son distintos, aunque estrecha-mente relacionados antigénicamente.
Etiología: Esta enfermedad es causada por un virus con ácido ribonucleico, que ha sido incluido en la familia Togaviridae , género Flavivirus . El virus de la EIO ha sido identificado, como miembro de la encefalitis de primavera--verano de Rusus, del complejo de los flavivirus (arbovirus Grupo B).
Historia: La encefalomielitis infecciosa ovina se ha reconocido en Escocia y el norte de Inglaterra desde 1807.
Signos clínicos: Los primeros signos pueden incluir torpeza y temperatura elevada que puede alcanzar hasta 41.7°C o mayor. La temperatura se eleva por segunda ocasión, aproximadamente el quinto día después de la aparición de los signos clínicos. Si el virus atraviesa la barrera hematoencefálica, es muy probable que se afecte el sistema nervioso central. Cuando no se presentan signos nerviosos, el animal se recupera rápidamente y desarrolla una inmunidad duradera. Los signos más prominentes asociados a la lesión del sistema nervioso central incluyen: excitabilidad, hiperestesia, temblores musculares y espasmos, así como rigidez, especial mente de cuello y miembros. La incoordinación es más notable en los miembros posteriores. Los animales tienen una locomoción irregular que ocasiona una marcha peculiar en brincos y de aquí deriva el nombre común de "Mal del Brinco" (louping-III). Las ovejas afectadas suelen ser hiper sensibles al ruido y a ser tocadas. La enfermedad progresa provocando parálisis y postración; los animales suelen morir en 7 a 10 días después de la aparición de los signos. La descripción anterior es típica de la infección de encefalo-mielitis infecciosa ovina en ovejas adultas; sin embargo cuando hay mortalidad alta en corderos muy jóvenes, puede ser sobreaguda, encontrándose animales muertos o en las fases terminales de la enfermedad, dentro de un período de 48 horas, posteriores a la aparición de los signos. Los signos en los bovinos son similares a los de las ovejas con una elevación de la temperatura de 40.0 a 40.6°C. Con frecuencia se observan signos neuromusculares aunados a hiperexcitabilidad. Las convulsiones aparecen más frecuentemente en bovinos que en ovejas. Los bovinos afectados pueden chocar contra los objetos y permanecer de pie con la cabeza recargada contra ellos.
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Parálisis parcial, rigidez del cuello. |
Período de incubación: En infecciones naturales, el período de incubación oscila entre 6 y 18 días.
Lesiones macroscópicas: No hay lesiones macroscópicas patognomónicas. Las lesiones encontradas a la necropsia son la de los eventos terminales.
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Parálisis completa |
Diagnóstico en el campo: Sería extremadamente difícil obtener un diagnóstico basado únicamente en los signos clínicos, sin experiencia previa; sin embargo, la enfermedad puede sospecharse cuando hay signos encefalíticos en ovejas provenientes de regiones enzoóticas o con una historia de haber sido introducidas a potreros infestados con garrapatas.
Diagnóstico de laboratorio: El diagnóstico puede realizarse por el aislamiento del virus a partir principalmente de tejidos del sistema nervioso central y en menor grado de líquido cerebroespinal y sangre. Para aislar el virus, el tejido fresco puede ser mejor transportado en una solución al 50% de glicerina en solución salina fisiológica sin necesidad de refrigeración o bien, congelado en hielo seco (CO 2 en estado sólido). Los anticuerpos, fijadores de complemento, aparecen de 4 a 6 semanas después de la infección experimental, pero en las ovejas, la naturaleza de ellos es transitoria, por lo que la prueba tiene un valor diagnóstico limitado. Los anticuerpos inhibidores de la hemoaglutinación se detectan en la sangre 5 a 10 días después de la infección experimental y disminuyen de 6 a 12 meses después de la infección. Los anticuerpos neutralizantes son persistentes e indican una infección previa en cualquier momento.
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Parálisis con rigidez del cuello. |
Diagnóstico diferencial: Aun que los virus del complejo de las encefalitis virales transmitidas por garrapata se encuentran relacionados serológicamente, pueden ser diferenciados en laboratorios como el del Centro de Enfermedades de los Animales de Plum Island, New York, EUA o las del laboratorio de referencia para arbovirus de la Organización Mundial de la Salud, el laboratorio de la Fundación Rockefeller y la Escuela de Medicina Yale, New Haven Conn. EUA. La encefalomielitis infecciosa ovina puede confundirse con algunas fases de "Scrapie" y con la incoordinación debida a plantas venenosas, también se confunde con toxemia de la preñez, hipocalcemia y tétanos; o con las convulsiones epileptiformes que se presentan cuando hay cuerpos extraños en el abomaso, así mismo puede confundirse con listerosis, fiebre del valle de Rift, meningomielitis séptica (piemia por garrapatas) e hidatidosis. En el hombre, puede confundir con cualquiera de las encefalomielitis virales equinas.
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Incapacidad para mantenerse de pie, depresión. |
Pronóstico: La tasa de letalidad es baja en aquellos animales que muestran únicamente signos sistémicos sin que se afecte el sistema nervioso. Muy pocas ovejas que muestran signos neuromusculares sobreviven y las sobrevivientes, en general, tienen daño cerebral permanente. Cuando se tratan los signos, los bovinos generalmente se recuperan, aun cuando se hayan manifestado signos del sistema nervioso central, sin embargo, puede haber parálisis residual de uno o más músculos en tales animales.
Distribución geográfica: La encefalomielitis infecciosa ovina es enzoótica en regiones de Escocia, Irlanda, norte de Inglaterra y Gales. Ha sido reportada en Bulgaria y Turquía.
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Distribución geográfica de la EIO. |
Transmisión: La transmisión natural es por medio de la garrapata de las ovejas, Ixodes ricinus . El virus también se ha transmitido por otras garrapatas, Rhipicephalus appendiculatus e Ixodes persulcatus . Las garrapatas siendo adultas, ninfas o larvas pueden adquirir el virus cuando se alimentan en un huésped infectado, y transmitir la enfermedad posteriormente cuando se alimentan en animales sanos. No se ha demostrado el pasaje tran-sovárico del virus en las garrapatas. Los vectores conocidos de la encefalomielitis infecciosa ovina no existen en los Estados Unidos. El virus se puede transmitir experimentalmente por diversas rutas de inoculación. Los laboratoristas han contraído la enfermedad a través de la inoculación accidental de virus en heridas cutáneas o por medio de aerosoles. La encefalomielitis infecciosa ovina puede presentarse en cualquier época del año, pero es más prevalente en abril, mayo, principios de junio, y en septiembre. La prevalencia estacional está relacionada con los períodos de máxima actividad de las garrapatas.
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Ovino postrado con timpanismo. |
Huéspedes: La encefalomielitis infecciosa ovina afecta principalmente a las ovejas de un año de edad cuando son introducidas a potreros infestados por garrapatas, después de pasar el invierno en terrenos libres de ellas. Para este tiempo la inmunidad pasiva adquirida de las madres ha disminuido. Los corderos recién nacidos de ovejas inmunes son resistentes a la infección por un mínimo de 3 meses después del nacimiento. Cuando el título de anticuerpos proporcionados por el calostro declina, los corderos son susceptibles; cuando se exponen éstos a una severa infestación de garrapatas portadoras de encefalomielitis infecciosa ovina, la tasa de mortalidad puede superar el 60%. Los corderos jóvenes nacidos de ovejas no inmunes, también están en riesgo. En las áreas enzoóticas, la morbilidad entre los corderos de un año de edad es cercana al 4%. La morbilidad es mayor en animales adultos introducidos de áreas limpias a regiones con encefalomielitis infecciosa ovina. Probablemente es común la infección aparente seguida por inmunidad en las regiones enzoóticas.
Transmisión: La viremia es la fuente del virus para los vectores y existe durante la respuesta febril. Se ha demostrado la presencia del virus en la sangre de 5 a 7 días después de la infección experimental.
Medidas preventivas: En general, las medidas de prevención de la encefalomielitis infecciosa ovina incluyen el baño por inmersión y aspersión y otras medidas para combatir las garrapatas. Se ha desarrollado una vacuna inactivada con adyuvantes oleosos producida en cultivos celulares y es usada ampliamente en las zonas enzoóticas. Esta, estimula una respuesta inmune que protege a las ovejas contra desafíos con virus muy virulentos. Dos dosis de vacuna aplicadas con 2 a 8 semanas de diferencia son aconsejables para proporcionar una óptima inmunidad. Las borregas vacunadas que sobreviven a la siguiente estación pueden transmitir inmunidad materna en cierto grado a sus corderos. Sin embargo, la inmunización activa a través de la vacunación de borregos jóvenes puede ser útil para prevenir la encefalitis infecciosa ovina durante el otoño, cuando la protección materna declina.
Aspectos de salud pública: El virus de la encefalomielitis infecciosa ovina es infecciosa para el hombre. La transmisión se produce por la picadura de garrapatas infectadas o a través de aerosoles o erosiones cutáneas. El período de incubación es de 5 a 8 días. En el hombre la enfermedad puede ser difásica, con fiebre, cefalalgia y síntomas semejantes a la influenza, seguidos por una meningoencefalitis no fatal. Además se han reportado casos humanos en los cuales únicamente se observaron síntomas leves sin signos neurológicos. La etapa encefalítica en el hombre se caracteriza por fiebre, cefalalgia, diplopia, letargia, rigidez de la nuca, emborramiento de los discos ópticos y debilitamiento de los reflejos profundos. Puede haber confusión mental. La duración de la enfermedad es de 4 a 5 semanas y generalmente termina con la recuperación completa.
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